Reseña Histórica


Breve Reseña Histórica

La región que hoy ocupa el Partido de General Juan Madariaga era conocida con el nombre de Tuyú, vocablo que en lengua guaraní quiere decir Tierras Blandas.

Después de la Revolución de los Libres del Sur en el año 1.839 el Partido quedó dividido en cuatro: Monsalvo, Ajó, Mar Chiquita y Lobería.

Hasta el año 1865, el Tuyú como entidad política administrativa estuvo incorporada al Partido de Monsalvo, por ley del 19 de Julio de ese año se realizó una nueva división de partidos y Monsalvo quedó dividido en dos: Monsalvo (hoy Maipú) y Océano Atlántico (luego Tuyú) que correspondía al actual partido de General Madariaga.

A partir de 1876 comienzan los intentos de los pobladores de la región para fundar un pueblo en el Tuyú, que fracasó por la indiferencia oficial.

Distintos establecimientos de campo servían de sede a las autoridades hasta la fundación de la población cabecera del Partido del Tuyú: Lonkoy, La Unión, San Martín, La Felicidad, El Tala, El Lucero, etc.

En el año 1907, el hacendado Benjamín C. Zubiaurre presenta al Ministerio de Obras Públicas de la Provincia la solicitud para trazar un pueblo junto a la estación “DIVISADERO” construida por el Ferrocarril del Sud y ubicado en su campo “LA ESPERANZA”.

El 8 de Diciembre de 1907 se realizaba el primer remate de solares, quintas y chacras, y se fundaba PUEBLO Y COLONIA DEL DIVISADERO.

Por ley del 18 de agosto de 1910 el Partido y Pueblo Cabecera pasan a denominarse GENERAL JUAN MADARIAGA en memoria del militar correntino que había participado en los movimientos de oposición contra Rosas y en la Guerra con el Paraguay.

 

Partido del Tuyú: breve recorrido histórico

Quienes nacimos en esta hermosa región del Tuyú o la elegimos para vivir, poseemos el privilegio de tener un pasado muy rico y un patrimonio cultural exclusivo que sólo se dio en estas tierras y que es nuestro deber rescatar y preservar.

Durante mucho tiempo, los gigantes mamíferos de la megafauna poblaron estas llanuras, extinguiéndose hace unos 10.000 años. Miles de años atrás, grupos nómades de cazadores y recolectores, los Tehuelches, recorrían el Tuyú. Se asentaban anualmente, en forma temporaria, en las épocas de cacería de guanacos, ñandúes y venados. Los Tehuelches tomaron contacto con otro pueblo originario, los Guaraníes, con quienes intercambiaron diversos elementos: Tuyú es una voz guaraní que significa tierras pantanosas, tierras bajas.

Fósiles de estos magníficos y extinguidos animales de la megafauna y elementos de piedra y cerámica de nuestros pueblos originarios ya han sido rescatados de la profundidad de nuestra tierra en los últimos años.

El avance de la línea de frontera y la ocupación paulatina y forzosa de las tierras por parte de estancieros y hacendados, fueron corriendo a los pueblos originarios desde éste, su hábitat natural, hacia el sur, desterrándolos definitivamente a fines del siglo XIX.

A comienzos del siglo XIX, más específicamente en el mes de diciembre de 1839, el gobernador, Don Juan Manuel de Rosas, dividió el Distrito de Monsalvo en 4 Partidos: Ajó, Monsalvo, Mar Chiquita y Lobería. Aunque las tierras conocidas como del Tuyú poseían el reconocimiento del Gobierno, no lograron ser declaradas independientes y siguieron dentro de los límites del gran Partido de Monsalvo.  El año 1865 trajo consigo la ley que separó al Tuyú del Partido que históricamente lo incluía, aunque seguía dependiendo política y administrativamente de él. El 25 de enero del año siguiente, algunos vecinos de la zona se reunieron y decidieron elevar un pedido al Gobierno Provincial para dotar al Tuyú de sus propias autoridades. La respuesta del Gobierno fue negativa ya que, por el momento, no consideraba oportuno el nombramiento requerido.

A mediados de 1872 fue designado Juez de Paz del Tuyú Don Severo Herrera, y una de sus primeras gestiones fue la de proponer al Gobierno Provincial la formación de una Comisión Municipal independiente. Hacia 1876, ya instaladas las autoridades en el territorio que debían administrar, comenzaron a realizar un sondeo vecinal para crear un pueblo. La comisión vecinal del Tuyú, presidida por Don Enrique Tejerina, se dirigió a las autoridades centrales solicitando tengan a bien resolver el pedido de fundación de un poblado en el paraje denominado “Lomas de Machado”. Los representantes vecinales invocaban una resolución del Gobierno que había consignado reservar 4 leguas para formar en ellas el pueblo que sería la cabecera del Partido. A su vez, manifestaban que había llegado el momento de cumplir aquellas promesas, pues la población estaba bien dispuesta para contribuir a la formación de dicho centro. La respuesta no fue positiva y el 27 de febrero de 1882, siendo Presidente de la Municipalidad y Juez de Paz del Partido Don Teodoro Serantes, se repitió el pedido, reclamándolo con urgencia. El 27 de septiembre de 1882, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de formación de pueblo en el Partido del Tuyú que debía se Anchorena, cambiando la zona que los habitantes habían elegido originalmente. Los reclamos realizados resultaron inútiles y el pueblo no se fundó. En enero de 1884, se envió una solicitud más al Gobierno -con numerosas firmas de vecinos- pero todo parecía quedar siempre en la nada.

30 años después…

A pesar de las negativas o, mejor dicho, de la indiferencia del Gobierno a formar el tan ansiado pueblo en el Paraje Divisadero, en 1904 los estancieros Eduardo Castex, Agustín Acosta, Benjamín C. Zubiaurre y otros, se dirigieron a la empresa del ferrocarril Sud para solicitar un ramal que uniera General Guido con Juancho. La petición fue aceptada y el 7 de noviembre de 1907 llegó el primer tren de pasajeros a la estación Divisadero, trayendo su carga de civilización y progreso a los ricos campos que formaban el Partido.

Conjuntamente con la esperada llegada del tren, Don Benjamín Zubiaurre presentó ante el Gobierno de la Provincia todos los elementos necesarios para que le fuera concedida una autorización especial para fundar un pueblo en el campo de su propiedad llamado “La Esperanza”, en inmediaciones de la estación ferroviaria Divisadero. El Gobierno aprobó los planos del pueblo y colonia Divisadero, y el 8 de diciembre de 1907, finalmente, el martillero Don Arturo Etchegaray remató las primeras tierras del pueblo que nacía a la vida del comercio y de la prosperidad. Años más tarde, se resolvió que la fecha de fundación del pueblo sería ese 8 de diciembre de 1907.

Lo curioso es que, a menos de dos años de su fundación, el Senado cabecera el nombre de General Juan Madariaga. La ley fue sancionada el 03 de septiembre de 1909.

El Partido del Tuyú dejaba lugar al de General Juan Madariaga, nombre que no guarda relación directa con nuestras tierras (el General era correntino) pero que sí tiene que ver con la voluntad del gobierno de imponer en el pueblo argentino un verdadero culto a los “próceres” de nuestra Nación. Renombrar ciudades, distritos, parques, calles, instituciones públicas, etc. con nombres de generales argentinos era parte del modelo político de gobierno; aunque también podríamos pensar que su nombre se barajó debido a la acción del Dr. Carlos Madariaga, hijo del General, quien mediante el remate de parte de su campo “El Tala” hizo posible la ampliación del pueblo, además de haber donado terrenos al ejido público y costear la construcción del templo parroquial.

Ese mismo año, 1909, se fundó la primera oficina de telégrafo del pueblo que -junto con la oficina de correos y el primitivo edificio municipal- conformaba el centro administrativo del Partido.

El año del Centenario de la Revolución de Mayo trajo a Madariaga la primera imprenta, y con ella el periódico El Centenario, publicación que marcó la impronta de modernización que caracterizaba a la localidad. En 1912, el intendente Martínez Ituño gestionó la concesión del alumbrado eléctrico público con los señores Alfredo A. Martínez y Cía. En 1913, ordenó la construcción del Palacio Municipal (el anterior era una casilla de madera). En octubre del mismo año, comenzó a funcionar la primera Casa-Hospital en una casa cedida por Benjamín Zubiaurre.

La industria comenzaba a desplegarse mediante fábricas de hielo -para transportar el pescado desde la Laguna La Salada a Mar del Plata-, fábricas de quesos y cremerías, entre otras. El crecimiento de Madariaga se daba a pasos agigantados, habían esperado tantos años para ser formalmente un pueblo que trabajaban incesantemente en el progreso de la colonia.

Las tierras y la demanda de trabajo que había en ellas atrajeron a las colonias de inmigrantes, europeos en su mayoría, que llegaban al territorio. Es así que, en 1912, se funda la Sociedad Española de Socorros Mutuos, siendo su primer presidente Don Manuel Alonso. Hace lo propio la comunidad italiana al organizarse bajo la Sociedad Italiana de Socorros Mutuos “Giovone Libia”, siendo su primer presidente Don Francisco José Marra. Ambas colectividades construyeron sus sedes en la calle principal del pueblo.

El incesante crecimiento de la población que llegaba a estas tierras a trabajar en las grandes estancias y en las pequeñas chacras que se iban adquiriendo, demandó la creación del Club Social General Madariaga en agosto de 1918. Algún tiempo después, un grupo de vecinos constituyó el Club Progreso.

El 14 de mayo de 1920 fue fundada la Sociedad Libanesa de Socorros Mutuos, siendo sus primeros presidentes los señores Pedro Honaine, Gabriel Latuf, José Gabriel y Pedro Dahur. Ese mismo año, se fundó el Club El León y, tres años después, el Club Atlético Cosme. Algunos años más tarde, el 14 de enero de 1936, para ser exactos, los chacareros provenientes de Yugoslavia formaron la sociedad yugoslava “Njegos”, siendo sus primeros presidentes Don Dusan Vanovich, Vaso Sentenchich y Mihajilo Voinovich.

El pueblo de General Madariaga se siente orgulloso al señalar que las semillas que formaron su sociedad actual provienen de las comunidades de inmigrantes y migrantes internos que eligieron estas tierras para construir su “patria chica”.

La mezcla de culturas y costumbres constituye un riquísimo entramado que nos identifica y de la cual partimos para ser lo que somos: un pueblo pujante que sigue trabajando, como hace más de 100 años, en conformar una comunidad plena de oportunidades para el crecimiento de todos los vecinos.

 

Fuente: Libro: Nuestra Historia, Partido Justicialista.

Diciembre 2011

 

Reseña Historica del Ferrocarril

La historia del tren de Madariaga 

El ferrocarril se inicia en nuestro país a mediados del siglo XIX. En 1862 se constituye la “Sociedad del Ferrocarril del Sud”  que habilita una línea desde Estación Constitución hasta Chascomús en 1865, luego a Dolores, fue el primer tramo de la línea Constitución-Mar del Plata.

El progreso incesante del Tuyú, la transformación y división de los grandes establecimientos, el crecimiento de la población habrían decidido a la empresa del Ferrocarril del Sud al tendido de un ramal hacia esta zona.

Aprovechando esta expansión, vecinos y propietarios de los Partidos de Gral. Guido, Maipú y del Tuyú reclaman en 1904 la construcción de un ramal desde Gral. Guido hasta el establecimiento del sr. Guerrero, a 25 km del mar. Aprobado el proyecto, por tratarse de un ramal “que iba a fomentar la industria ganadera y al mismo tiempo ligar a los Montes Grandes a la red… y cooperar en la creación de una nueva industria, aprovechando los montes de la zona para la producción de carbón…” Los trabajos del tendido de rieles comienzan el 18 febrero de 1906 simultáneamente con los edificios de la Estación Divisadero, en terrenos que al efecto Benjamín Zubiaurre había vendido a la Compañía del ferrocarril del Sud.

El ramal se inaugura provisoriamente, con la llegada del primer tren el 7 de noviembre de 1907 a la flamante Estación Divisadero,  siendo el Jefe  don Juan Gatti. Un mes después, el 8 de diciembre tuvo lugar el remate que dio origen a la fundación del pueblo y el tren llegó con numerosos pasajeros, desde varios puntos de la provincia, interesados en la compra, y atraídos por el futuro promisorio del Divisadero.

El incesante progreso de la zona repercutió en el crecimiento de las instalaciones: Un embarcadero para hacienda pobló de tropas las inmediaciones y la explotación de los espesos montes de tala y coronillo, intensificado por la necesidad de sustituir por leña el combustible, motiva la construcción de un ramal tipo “decauville” que desde la estación local corría hasta el obraje en “La Providencia”. La explotación se extendió también a “Los Zorzales”, hasta donde se construyó otro ramal –que corría hacia el Norte por la Av. Rivadavia-. También otros propietarios –como en “La Selva” y “Tío Domingo”- establecieron obrajes para vender leña.

Más adelante, al ser desplazada por los derivados del petróleo, la explotación decae. Pero ya habían desaparecido los “Montes Grandes”, dejando la pampa limpia ara el avance agropecuario.

En los años ’40 con el auge de los balnearios, se interesó al Ferrocarril para extender una vía hasta Pinamar. Había desde esa época de los obrajes otro ramal secundario que partía desde un punto intermedio entre Madariaga y Juancho, en el km. 12 se bifurcaba, hacia las estancias de Guerrero y en dirección al mar. Esta antigua vía fue “reinaugurada” en 1949, iniciando el recorrido Madariaga-Pinamar con un tren especial, el “Huemul”, el 27 de agosto de 1949.

Hasta la construcción de la ruta 74 a Las Armas, el tren monopolizó prácticamente el transporte de pasajeros y de carga. Pero poco a poco, el auge del transporte automotor se fue imponiendo.

El Ferrocarril del Sud (que ya había pasado a ser el Ferrocarril Nacional Gral. Roca) fue cada vez más reduciendo su actividad y a comienzos de 1978, las autoridades ferroviarias resuelven  la supresión del tren a Madariaga, clausurando el ramal.

El 20 de junio de 1978 el jefe de la estación, Don Juan Carlos Granda despide el último tren, “haciendo repiquetear la no tan flamante campana, a lo que respondió el maquinista con el sonar apagado de un silbato que resonó como lamento y así el convoy arrancó para perderse en la primera curva”.

Por convenio con la Superintendencia de Ferrocarriles, la Municipalidad de Gral. Madariaga obtiene la tenencia precaria del llamado “Cuadro de la estación” cuyo predio se extiende entre los “pasos a nivel” de las calles Maistegui y Brasil. Se incluyen todos los edificios que en él se encuentran y que han quedado en desuso por la clausura del Ramal.

Y es así que a partir de 1980 se rescatan y reutilizan numerosas edificaciones: La vieja estación alberga el Museo, la “casa del Jefe”  se transforma en el Jardín 903; otros edificios recuperados son la casita de Chocolate, la de “Si a la vida”, el viejo Galpón que supo cobijar en un tiempo la FeriaFranca municipal, y hasta el viejo vagón de los scouts.

También fue posible integrar el Barrio Belgrano al centro de la ciudad, con la apertura de calles –sin desmantelar las vías- permitiendo la circulación y el cruce vehicular entre Rivadavia y Alem en coincidencia con varias de las calles transversales.

Sin embargo, hace 10 años regresó el Tren a Madariaga: a través de un programa provincial de rehabilitación de ramales, la U.E.P.F.P. pone nuevamente en servicio el Ramal Guido-Madariaga.

Y el 21 de mayo de 1994 a las 14.20 hs. llegó el tren especial en su viaje inaugural con 7 vagones. Miles de personas de Madariaga y la zona se reunieron en la Estación en un emotivo acto que presidió el Gobernador de la Provincia.

Dos años más tarde, el 7 de diciembre  de 1996, recuperado el tendido de las vías hacia el mar, se habilita el ramal a Pinamar, que llega hasta la nueva Estación “Divisadero” ubicada dentro del Partido de Gral. Madariaga.

Datos extraídos de un artículo de A. Ricci (Suplemento especial de Nueva Jornada del 8/12/1987), de la Publicación del Museo del Tuyú.

“Madariaga tiene Tren” y del Suplemento Especial Nº 4 de 5 para los 100 de los alumnos del Instituto San José.

 

Publicación El Mensajero de la Costa

Suplemento Especial Nº 8 “4 PARA LOS 100”

28 de mayo de 2004